Mal día para el arbitraje español. De esos que dejan huella y que tendrán consecuencias para Muñiz Ruiz e Iglesias Villanueva a cinco días de la reunión programada entre los equipos de Primera y Segunda junto a árbitros, con los dirigentes de LaLiga de testigo.
MARCA ha consultado a diez árbitros y ex colegiados y ninguno de ellos acierta a decir que ha podido pasar a ninguno de los dos y que lo califican ‘como el mayor error en años’. No hay explicación alguna o por lo menos no la encuentran.
“Es roja como una catedral, pero sin necesidad de VAR. Es una entrada tremenda y para cazar a un jugador”, comenta uno de ellos, al que le parece increíble que ni el árbitro ni el VAR vean que era imposible que no pudiese llegar en momento alguno al balón.
La entrada de Romero a Mbappé será de las analizadas por los árbitros en las reuniones que mantienen cada semana y si siguen la línea marcada, uno y otro estarán un tiempo sin cumplir con una labor que ayer no supieron llevar a cabo.
De Louzán a Florentino
La semana ha venido complicada debido a lo dicho por Louzán a Pedrerol en las que venía a reconocer la petición de cambio hecha por Florentino Pérez en el sistema arbitral español. La respuesta no se ha hecho esperar en forma de una de las decisiones más cuestionadas de los últimos años.
Lo cierto es que la relación entre los árbitros y Real Madrid se ha enfriado radicalmente en las últimas semanas. El club banco tiene a bien regalar una bolsa con recuerdos madridistas a los colegiados, que de un tiempo a esta parte han decidido rechazar por los ya famosos vídeos de Real Madrid TV. Los dirigentes de la entidad madridista no hacen sino seguir recogiendo datos e imágenes de lo que consideran actuaciones premeditadas en su contra.
“Nuestra prioridad es proteger la seguridad y la salud del jugador. No queremos que un rival ponga en riesgo a otro. Seremos muy duros con las entradas y se mostrarán rojas. Hay tres situaciones de entradas peligrosas: las acciones que van al límite de fuerza, subir la pierna muy arriba con riesgo aunque sea jugando el balón y proteger con el cuerpo y sacar demasiado los codos. No se consentirá. Sabrán que les puede costar la expulsión”, afirmó recientemente Collina, jefe mundial arbitral.