Ricky Rubio ha roto moldes desde su debut con el Joventut con 14 años y 11 meses. El catalán no ha destacado únicamente por su rendimiento en Europa, la NBA y con la Selección, sino también por la importancia de tomar las riendas de su vida fuera del campo. En marzo de este año regresó al Barcelona tras un parón por estrés crónico y ahora, después de esta etapa como azulgrana, pone su futuro en pausa. Con un discurso calmado, reflexivo y sereno, el catalán no parece tener prisa por definir cuándo regresar a las pistas.
En la presentación del proyecto Lung Fit, de su Fundación, en Badalona, el jugador deja claro que no todo es el baloncesto: “Acabo de ser padre hace tres meses y quiero disfrutar de esta paternidad. Quiero ir día a día, vaciando un poco un vaso que se llenó mucho, y ver hacia dónde voy a ir”. Sin presión. Sin mirar el calendario. Y sin perder su naturalidad habitual.
Quiero ir día a día, vaciando un poco un vaso que se llenó mucho
Ricky Rubio
Entre las reflexiones que ha realizado durante este tiempo, Ricky Rubio destaca dos. “Saber parar y escucharme a mí mismo. Es algo que no he sabido hacer durante muchos años… y se va llenando el vasito. A veces hay tantas voces aquí dentro que ya no sabes ni lo que quieres ni quién eres. Parece que parando se va a terminar todo y la vida sigue”, afirma.
El base no descarta ningún escenario, aunque se siente en forma y con ganas y motivado. Se entrena cada día para mantenerse afilado, pero su mirada va más allá del balón. “Todo pasa. Quiero tener una base bien sólida antes de volver a empezar“, sostiene. Sobre su última experiencia en el Barcelona, todavía lo está meditando, tal como comenta con una sonrisa.
“¿Qué es más importante, ser jugador o estar con tu familia?”
En el caso de su paternidad, la respuesta es mucho más directa y rápida. La lección aprendida es muy clara: “Ahora puedo disfrutar muchísimo de mi hija y con el primero, al segundo día ya estaba viajando. ¿Qué es más importante, ser jugador de baloncesto o estar con tu familia y ser padre? Hay momentos de todo, en los que tienes que sacrificar, pero para mí el momento era este”.
Además, gracias al papel de su Fundación ha podido tocar de cerca cuestiones que van mucho más allá de los éxitos o los fracasos de un partido de baloncesto: “Humanizas muchos aspectos, cuando eres deportista de élite todo va muy rápido. Le das importancia a unos resultados o a unos objetivos, pero no deja de ser un deporte. Puedes transmitir unos valores y traspasar barreras, pero hay cosas que importan más”.
El proyecto Lung Fit: objetivo, recetar ejercicio
Entre estas cosas que son más importantes que el deporte está, sin duda, la calidad de vida de los enfermos de cáncer de pulmón. En ellos se centra el nuevo proyecto de la Fundación Ricky Rubio, llamado Lung Fit. El objetivo central de esta iniciativa es concienciar a todos los actores implicaciones en el diagnóstico y recuperación de los afectados, desde los oncólogos hasta los pacientes, pasando por gimnasios y farmacéuticas, de la necesidad de recetar ejercicio para mejorar su estado físico y emocional.
Para mí la Fundación no es una obligación, es un sitio donde me siento útil
Ricky Rubio
“Cuando jugaba ya tenía la Fundación y ahora que tengo más tiempo le dedico también más horas. Me llena, es algo que será, el día que me retire, uno de los trabajos o el trabajo que tendré. Para mí no es una obligación, es un sitio donde me siento útil“, insiste Ricky Rubio, muy satisfecho con la labor de uno de los proyectos en los que más se ha volcado.
El cáncer de pulmón, dolencia por la que murió su madre, es el más letal al ser totalmente invisible. Esto provoca que, en muchos casos, el diagnóstico se realice cuando la enfermedad ya está en una fase avanzada. Para que el ejercicio se recete de forma habitual por el sistema estatal de salud, la Fundación pretende recopilar datos suficientes que demuestren su efectividad.
Una muestra de pacientes amplia es clave
“No es lo mismo quedarse en casa que dar una vuelta. Queremos que hacer la compra no sea un impedimento más”, insiste Ricky Rubio, que subraya los beneficios emocionales del deporte, más allá de su relevancia médica. El base destaca, además, la importancia de contar con la colaboración de farmacéuticas como AstraZeneca, colaboradoras de la Fundación y presentes en el acto de Badalona.
La importancia de tener una muestra suficientemente amplia para corroborar que existe una relación entre el ejercicio y la mejoría en los enfermos de cáncer de pulmón es vital. Actualmente, la Fundación Ricky Rubio cuenta con estudios en medio centenar de personas que demuestran que así es, pero busca, a través de formación y seminarios, ampliar esta muestra a unos 200 pacientes para tener más peso a la hora de debatir sus beneficios reales.