Aihen Muñoz vivió ayer en el Olímpico de Roma una de sus peores noches como futbolista de la Real Sociedad, justo un año después de la peor, cuando se rompió el ligamento cruzado de su rodilla izquierda, al cometer dos faltas claras en apenas media hora de juego y tener que irse al vestuario por ver dos tarjetas amarillas y, por consiguiente, la roja.
Aihen volvió al equipo titular de Imanol Alguacil después de descansar el domingo en Valencia y pareció haber estado muchos más que siete días sin jugar, ya que estuvo desubicado desde el pitido inicial, viendo una tarjeta amarilla clara a los 12 minutos, por una zancadilla sobre un contrario.
El 3 de la Real, que antes había lamentado junto a sus compañeros el tempranero 1-0 de la Lazio, continuó sin estar fino, pero viendo como su equipo reaccionaba, con las ocasiones de Kubo, Sucic, que mandó el balón a la madera, y Becker, que debían haber sido suficientes para lograr el empate, con algo más de precisión.
Aihen seguro que no esperaba que, en su siguiente intervención en el partido, Isaksen se le fuese y él reaccionase derribándole con la rodilla, una acción ante la que el árbitro le mostró una cartulina amarilla que, al ser la segunda, le llevó al vestuario, ante su desesperación.
Le toca recuperarse y jugar de nuevo el domingo
El de Etxauri sufrió la segunda expulsión de su carrera profesional, más de tres años después de la primera, también por doble amarilla, pero entonces su alivio y consuelo fue muchísimo mayor que ayer, ya que la Real aguantó al 0-0 hasta la prolongación, en la que consiguió un tanto que le hizo ganar.
Aihen, que ya pasó por una situación mucho más dura hace un año, cuando se rompió el cruzado, deberá recuperarse rápidamente del palo que se llevó en Roma, ya que el domingo en LaLiga contra el Getafe apunta a volver a ser titular.