Nadie quería visualizar en el diagnóstico final: una rotura de cruzado, pero los malos presagios se han terminado confirmando en el día de hoy.
Tal y como adelantaba Diario de Almería y hacía oficial poco después la UD Almería: “Baba sufre la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda”.
El centrocampista cayó lesionado el martes 26 de noviembre al final de la primera parte del partido aplazado frente al Córdoba. El ghanés sufrió una torsión en su rodilla izquierda al tirarse a ras de césped para robar un balón y tuvo que ser atendido con evidentes gestos de dolor.
Baba regresó al terreno de juego para finalizar la primera mitad e incluso salió en la segunda con un vendaje en su articulación, pero tuvo que ser sustituido a los cinco minutos al ser consciente de que no podía continuar jugando.
Con la imagen de la torsión ya se temía lo peor y Rubi fue preguntado tanto después de aquel partido como en las ruedas de prensa posteriores que han tenido lugar en este periodo de tiempo.
El técnico comentó que el jugador tenía un esguince de grado dos del ligamento lateral interno de su rodilla, pero que querían hacerle más pruebas complementarias al tener sospechas de que el cruzado podría estar también dañado.
De hecho, antes del encuentro copero ante la Cultural Leonesa, Rubi anunció que Baba había viajado a Madrid junto al doctor del club, Sebastián Jiménez, para que fuese atendido por un prestigioso traumatólogo especialista en rodillas y se le realizaran pruebas complementarias a las que ya se le habían practicado en Almería y que no habían podido determinar con exactitud el grado de gravedad.
El entrenador catalán siempre había mantenido un hilo de esperanza en sus declaraciones sobre el centrocampista, pero lo cierto es que las noticias que se iban sucediendo no eran nada esperanzadoras.
En el partido de Liga contra el Granada del pasado fin de semana, Luis Suárez levantó la camiseta con el dorsal y nombre de su compañero ante la grada en el gol del empate, un gesto que ya evidenciaba que la lesión podía ser muy seria.
No obstante, después del derbi andaluz, los jugadores subieron un video a sus redes en el que salían bailando “La Bamba” dentro del vestuario junto a Baba, quien daba ciertos saltitos, no demasiado bruscos, que abrieron un ligero hilito de esperanza. Incluso, en la noche de ayer, el ex del Mallorca viajó hasta León para estar cerca de sus compañeros y mucha gente lo tomó como una noticia positiva.
Pero nada más lejos de la realidad, el club comunicaba este mediodía que Baba se perdería lo que resta de temporada de la siguiente manera: “Iddrisu Baba, jugador de la UD Almería, sufre también la rotura parcial del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, como así se le ha diagnosticado después de someterse a diferentes pruebas médicas, por lo que para el futbolista rojiblanco ya ha terminado la temporada, coincidiendo con un estado de forma espectacular”.
Como se ha mencionado con anterioridad, el internacional ghanés tenía un esguince de grado 2 en el ligamento lateral interno de la rodilla izquierda, pero el jefe de los servicios médicos del club optó por someterlo a otras pruebas al comprobar la inestabilidad que tenía en la articulación.
“Las sospechas que teníamos son una realidad y, después de consultar con varios compañeros, hemos coincidido en que Baba tendrá que pasar por el quirófano”, explicaba el doctor a la radio oficial del club. Sin embargo, todavía habrá que esperar cuatro o cinco semanas para realizar esta intervención puesto que como matizaba “antes tiene que recuperarse del esguince del ligamento lateral interno”.
Un nuevo ‘stopper’ como sustituto
El Almería, que no tenía pensado firmar un centrocampista de corte defensivo en el mercado de enero, finalmente tendrá que buscar un nuevo ‘stopper’ tras la lesión de larga duración de Baba, a quien no podrá recuperar hasta bien avanzada la próxima temporada (2025-26).
MARCA preguntó precisamente por esta cuestión a Rubi en rueda de prensa y el técnico contestó que “en caso de que Baba tuviera algo grave, tendríamos que decidir con la dirección deportiva y los rectores del club si con la recuperación de Robertone tendríamos suficiente o habría que incorporar a otro futbolista”.
Además, recientemente fue más específico y argumentó que “tenemos 5 futbolistas para dos posiciones (en el medio), pero ninguno con ese perfil”.
El club ha decidido fijarse en el mercado para ver cuáles pueden ser las mejores opciones para sustituir a un jugador que estaba en un excelente momento de forma.
De hecho, gran parte del cambio de dinámica del equipo se explica a raíz de la inclusión en el once de Baba. El Almería pierde a un futbolista sumamente importante y que no está teniendo suerte desde que llegó al club andaluz.