Para llegar a entender bien todos los matices de la personalidad de una persona, se debe conocer también el ascendente de la carta astral, ese signo que, tal y como explican los expertos en astrología, está íntimamente ligado al punto más oriental del horizonte en el momento de nuestro nacimiento o lo que es lo mismo, el principio de su carta astral o ese signo zodiacal que estaba emergiendo por el horizonte en el momento del nacimiento. Esto significa inevitablemente que para calcular el ascendente de una persona debe conocerse la hora y el lugar exacto en el que nació.
¿Cómo saber qué signo ascendente soy para carta astral?
La primera lección para calcular el ascendente consiste en conocer la diferencia entre signo solar y signo ascendente. El primero es la constelación sobre la que se encontraba el Sol en el momento de tu nacimiento.
En otras palabras, el que has mirado toda la vida en el horóscopo mensual, por ejemplo, porque naciste tal día de tal mes y, por tanto, eres cierto signo. Ejemplo: eres Acuario porque el astro se encontraba sobre el signo cuando llegaste al mundo.
El ascendente representa nuestro yo externo: cómo nos ven los otros, la primera impresión que damos y cómo nos proyectamos a los demás.
Calcular el ascendente
Por otro lado, el signo ascendente es el punto más oriental del horizonte en el momento de nuestro primer aliento, según la astróloga. Dicho de otra forma, el principio de nuestra carta astral, que variará en signo según el sitio y la hora de nacimiento. Concretamente, cada dos horas más o menos.
El signo ascendente representa nuestro yo externo, cómo nos ven los otros, la primera impresión que damos y cómo nos proyectamos a los demás. Pero también nos habla de la apariencia física, de la infancia y de cómo iniciamos relaciones o viajes. Incluso designa rasgos del rostro o del cuerpo.
En definitiva, el signo solar nos aporta la base y esencia de la personalidad, mientras que el signo ascendente muestra la cara que mostramos a los demás.