El Sevilla ha conocido contra qué equipo debe medirse en la segunda ronda de la Copa del Rey. La Unió Esportiva Olot será el adversario de los hombres dirigidos por García Pimienta, que esta misma semana deben preparar lo que son siete días por todo lo alto, con tres partidos en sólo siete días, circunstancia para la que no están acostumbrados en este curso. Primero se medirán a Osasuna en el Sánchez-Pizjuán, en un partido que cerrará jornada 15 de LaLiga, al disputarse el próximo lunes. El siguiente compromiso liguero será el domingo en el Metropolitano, lo que provocará que los sevillistas jueguen obligatoriamente la eliminatoria de la Copa del Rey el jueves 5 de diciembre. No queda otra fecha.
El Olot juega sus partidos en un estadio con algo más de 4.000 espectadores de aforo y con césped natural, circunstancia que satisface al club de mayor nivel por su costumbre a este tipo de superficie. De hecho, los sevillistas tuvieron algunas complicaciones al competir en la primera eliminatoria en hierba artificial. El conjunto gerundense ya pasó la anterior eliminatoria ante un rival de superior categoría como el Córdoba, al que derrotó en penaltis. El Olot compite en Segunda RFEF. Un rival sobre el papel asequible, pero que pondrá en dificultades a un Sevilla que quiere seguir pasando rondas y hacer buen papel en la Copa.
García Pimienta ha puesto el acento en esta competición, donde sabe que puede darle mayores alegrías a sus aficionados, puesto que en LaLiga el nivel de la plantilla dará poco más que para mantener la tranquilidad. Dependiendo de los sorteos, la Copa debe ser un torneo donde el Sevilla intente cambiar el guion escrito de la temporada. El problema en esta ronda será la dosificación de esfuerzos en una plantilla que ya ha mostrado cierta debilidad en la acumulación de esfuerzos. Necesitará a todos sus hombres. Tres partidos en siete días. Situación a la que el Sevilla ha estado acostumbrado durante 20 años y le aparece en la primera semana de diciembre para que no se olvide de qué se siente.