Real Zaragoza y Cádiz no salen de pobres con un empate que no deja satisfecho a nadie. Los maños se quedan a nueve puntos de los ‘playoffs’ y los andaluces a siete del descenso. El partido estuvo marcado por las continuas interrupciones en el juego y apenas hubo ocasiones claras. Reparto justo. Para los de Miguel Ángel Ramírez, que acabaron con uno menos por la expulsión de Tasende por doble amarilla en la recta final, supone su tercer partido sumando y sus segundas tablas seguidas en La Romareda, mientras que los amarillos continúan invictos desde la llegada de Gaizka Garitano a su banquillo, pero no pueden encadenar su tercera victoria consecutiva.
Después de la buena imagen en Málaga, la afición esperaba a su equipo enchufado desde el comienzo pero fueron los gaditanos quienes llevaron más peligro en la primera mitad. Entre Sobrino y Brian Ocampo rozaron el primero y también Carlos Fernández con un disparo al lateral de la red.
Los aragoneses mejoraron en el tramo final antes del descanso y Calero obligó a David Gil a sacar una buena mano. Lo cierto es que hubo más interrupciones que juego y el empate era lo más lógico. Se dejaba todo para una segunda parte donde no estarían Alcaraz ni Ocampos, que fueron cambiados por lesión. Escalante y Álex Fernández ocuparon sus lugares.
Nada cambió en la reanudación. Las interrupciones iban a más y había más trifulcas que otra cosa. El único peligro se generó en dos faltas al borde del área, una para cada equipo, pero los lanzamientos de Ontiveros y Aketxe se estrellaron contra la barrera, igual que los posteriores rechaces. Ramírez cambió todo su ataque en busca del gol de la victoria pero no llegó.
En la recta final, Tasende vio la segunda amarilla y fue expulsado. Por eso el Cádiz se lanzó a por el triunfo en los últimos minutos, aunque sin ideas para desnivelar el marcador. El Zaragoza sigue con sus malos números de local.