ya se conoce el alcance de la lesión que obligó ayer a Antonio Rudiger a retirarse del encuentro ante el Espanyol a los 15 minutos.
“Tras las pruebas realizadas a nuestro jugador Antonio Rüdiger por los Servicios Médicos del Real Madrid se le ha diagnosticado una lesión en el bíceps femoral de la pierna derecha. Pendiente de evolución”, asegura el equipo blanco en un comunicado.
Aunque el Madrid nunca da plazos de recuperación, se estima que el defensa alemán puede estar de baja unos 20 días, justo en un momento crucial de la temporada con el duelo de Copa ante el Leganes y el derbi con el Atlético la próxima semana, y los dos contra el Manchester City el 11 y 19 de febrero.
Era un jugador marcado en rojo en la zona de alto riesgo de lesión. Porque Rüdiger acumula partidos y minutos desde hace dos temporadas de una manera que roza lo sobrenatural. Y el aviso de lesión se convirtió en realidad al cuarto de hora, en una jugada en la que el Espanyol reclamaba una falta en su contra, el central del Madrid se echó al suelo.
Trató de levantarse, pero rápidamente entendió que era imposible que siguiera en el partido. El primero que alertó al banquillo del Madrid de que el cambio era necesario fue Fran García. El aviso del lateral fue confirmado por el médico del equipo, que fue quien acompañó a Rüdiger hasta la banda. Su lugar lo ocupó Asencio.
En una temporada en la que el club decidió no fichar a pesar de la marcha de Nacho, la ausencia hasta hace poco de Alaba y la grave lesión de Militao y la presencia simbólica de Vallejo, esta lesión genera la inquietud y la zozobra