Uno de los motivos de que el Sevilla busque en este mercado invernal de forma imperativa un extremo es la salida de Lucas Ocampos el pasado mes de septiembre después de cinco temporadas como nervionense. A eso se suma el adiós de Jesús Navas en apenas diez días y la lesión de Chidera Ejuke, el jugador más destacado junto a Lukebakio en el arranque temporada. De cara a la próxima ventana de fichajes, al superar el club su límite salarial, la venta del argentino al Rayados de Monterrey da un poco de margen, pero muy escaso, para firmar. La idea es cerrar un extremo, con Rubén Vargas como principal candidato, y alguna cesión para la delantera.
Después de haber conquistado un título con River Plate y dos Europa League con el Sevilla, Ocampos ahora está a dos partidos de añadir a su palmarés su primero en México. Y eso, según informó el programa El Pelotazo de Canal Sur Radio, supondría un dinero extra -entorno a los 300.000 euros- para las necesitadas arcas nervionenses por una cláusula incluida en la operación del traspaso del futbolista. Desde su llegada a Rayados ha jugado 13 partidos, entre liguilla y Liga MX. El jugador de Argentina ha marcado dos goles y cuatro asistencias. La gran final se decidirá en un cruce a ida y vuelta ante el América de México; arranca en la madrugada del viernes 13 de diciembre, horario en España, y se decidirá en la madrugada del lunes 16.
“No fue un cambio fácil, fue una decisión muy dura para todos, muchos saben lo que era Sevilla para mí, lo que representaba para el club. Después, varios años era capitán del equipo, me sentía muy bien. Salió la posibilidad de Rayados, se habló mucho, pudimos estar acá, fue una gran decisión“, ha declarado Ocampos en la previa para Mediotiempo. “A intentar hacer lo mejor posible en este club, la verdad que me dio su confianza me recibió muy bien, tanto a mí como a mi familia. Queríamos devolverle un poco de esta gratitud con el partido de mañana. El primer partido de una final, ante un gran equipo, con la ilusión como de un nene de 15 años“, añadió.